|
|
||
![]() |
ENDE CORANI, filial de ENDE Corporación, se consolida como la empresa con mayor tradición y experiencia en la generación de energía hidroeléctrica y eólica en Bolivia. Con un compromiso inquebrantable con el desarrollo nacional, la empresa lidera la operación de un complejo sistema de generación compuesto por las centrales hidroeléctricas Corani, Santa Isabel, San José 1 y San José 2, además del emblemático Parque Eólico Qollpana en sus dos fases; y la operación de la Central Hidroeléctrica Misicuni, esta última de propiedad de ENDE. La historia de excelencia de la empresa tiene su origen en la Central Hidroeléctrica Corani, ubicada en la cabecera de la cascada de aprovechamiento del río Paracti. Siendo la más antigua del país, esta central inició su operación comercial en 1967 y a través de las décadas expandió su capacidad hasta alcanzar los 64 MW (megavatios) actuales tras la incorporación de su quinta unidad en 2018. Siguiendo el curso del agua, se encuentra
|
|
|
la Central Hidroeléctrica Santa Isabel, un pilar operativo que desde 1973 creció de manera sostenida hasta consolidar una potencia instalada de 93 MW. Este complejo hidroeléctrico se completó con la puesta en marcha de las centrales hidroeléctricas San José 1 y San José 2. La primera inició operaciones en 2018 como el tercer aprovechamiento de la cascada, aportando 55 MW, mientras que la segunda se integró en 2019 sumando 69 MW. Asimismo, desde 2017 ENDE CORANI asume con solvencia la administración y mantenimiento de la Central Hidroeléctrica Misicuni, un proyecto estratégico ubicado en Quillacollo, que aporta 120 MW al Sistema Interconectado Nacional (SIN), reafirmando la capacidad técnica y experiencia de la empresa en la generación hidroeléctrica. La energía limpia es sin duda la bandera de ENDE CORANI. En 2014, la empresa marcó un hito histórico al incursionar en la generación de energía eólica con la implementación del Parque Eólico Qollpana Fase I, en Pocona - Cochabamba. Tras el éxito de esta etapa inicial, en 2016 se culminó la Fase II, una obra de vanguardia que permitió que esta central aporte 27 MW de potencia instalada al SIN. Logro que puso de manifiesto el alto nivel de su capital humano, pues todas las obras civiles fueron ejecutadas por personal propio, fusionando experiencia, conocimiento y soberanía tecnológica. |
||


